En los pasillos del hospital, las palabras de Hattuç resuenan con una fuerza devastadora, arrastrando a todos hacia un torbellino de emociones encontradas. La profunda tristeza por la pérdida del bebé de Esme se entrelaza con una agridulce sensación de alivio, pues Suna ha logrado aferrarse a la vida. ¡Es un instante de dolor y alegría simultáneos! Las lágrimas fluyen tanto por lo que se ha ido como por el milagro que se ha salvado.
🕊️ El Luto Silencioso: Un Dolor Compartido 🕊️ Pero la verdad, cruda y compartida, es que todos guardan un duelo
